Gabriel CisnerosEN PALABRA EN PIE SE PUBLICAN ARTÍCULOS, POEMAS, CUENTOS Y OTROS TEXTOS DEL ESCRITOR ECUATORIANO GABRIEL CISNEROS ABEDRABBO, ES UN ESPACIO PARA EL ENCUENTRO DE LOS CREADORES CON EL EROTISMO, EL ARTE Y LA PALABRA, ESPACIO AL QUE PUEDEN ACCEDER QUIENES TRASCIENDAN SUS PROPIOS MIEDOS Y SALTEN DE LA CUERDA FLOJA SIN PERDER EL EQUILIBRIO ANTE LOS DEMONIOS QUE NOS ACOSAN EN LA COTIDIANIDAD.
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EL GARAJE GASTRONÓMICO DE DOÑA MIELES

Palabra en Pie - WIlman Ordóñez Iturralde y lo montuvio

Willman Ordóñez Iturralde

Vende papas rellenas con carne, seco de chico y pollo, guatita, bandera, caldo de pato, carne con menestra; vende hasta café de pasar y está en un garaje. Un amigo llegó a decir que el “huequito” (restaurante, no otra cosa) de doña Mieles tiene parqueadero incluido.

Está ubicado en la calles Luque y García Avilés. Atiende desde las 6 de la tarde. Degustar ahí un plato criollo es sabroso. Desde la entrada el garaje huele a cocina de campo. Doña Mieles recibe a su clientela con una sonrisa de abuela. Su familia está con ella. La clientela disfruta de las dos cosas más importantes que todo negocio debe poseer: buena atención y limpieza. Condición que amerita el respaldo de todos.

Una característica del local es la tradicional yapita (porción gratis de algún aderezo). A pesar de servir los platos hasta el bote pregunta si alguien desea un poco más de jugo de carne para el arroz o cocolón a masticar.

Conocí el garaje de doña Mieles por Marcos Coronel sub-director de la Compañía de Danzas Costeñas Retrovador. Éste y sus amigos suelen comer en al garaje las madrugadas de los viernes o sábados después de cebarse unas cuantas bielas frías en la cabeza.

Llegar a este rincón de la buena sazón campesina fue un buen descubrimiento. Guayaquil sabe del garaje de doña Mieles. La gente (del pueblo y medios pelucones) llegan con la seguridad de comer buena comida de casa. En banquitos de feria de pueblo y toldo de chingana montubia.

Nuestra ciudad-puerto se construye por memorias locales como estas de los huequitos donde alimentarse. La crónica recoge estas memorias. Relatarlas comprometería un tomo extenso.

Quién llegue a Guayaquil debe darse tiempo después de las 6 de la tarde hasta las tres de la madrugada y pasar por este rinconcito con sabor a manos de mujer de campo. De una estética popular de la cual debe apropiarse. Así es Guayaquil, cuerpo y alma de la buena cocina ecuatoriana. Nada más.

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